Mi madre, ¡tan sabia! decía que el amor y los carros tienen algo en común: Se escogen con ilusión, para que el día menos pensado te dejen botá, sin pena ni consideración.
Lo que ella repetía como chiste, fue teniendo sentido en mi cabeza con el tiempo y gracias al taller de mecánica de mi tío Felo; quien era un trabajador comprometido, pero, sobre todo, un aficionado que de tanto educar a mis hermanos en la materia, algunas gotas de aceite de carro y conocimiento me salpicaron el vestido y la mente.
Ahora, a propósito del Autoshow en Convenciones, me llegó de pronto la voz de mami y las clases de mi tío… Como una revelación histórica de mis amores -y sus caballos de fuerza-.
Pablo fue un amor al que agradezco que me dejara el corazón entero. Era como un Toyota Corolla del 94: sencillo, fiel, económico y sin pretensiones. No era el más guapo del barrio, ni tenía pantallas ni accesorios sofisticados, pero eso sí, me llevaba segura a donde fuera. Nunca me dio problemas y hasta me abría la puerta, aunque fuera manual. Era de los que dan más de lo que prometen. Como el Toyotica que sigue andando, aunque uno les diga “Descansa, que necesito razones para comprar otro”. Si todos fueran como Pablo De Jesús, alias Toyota Corolla; el amor no hubiera inspirado poemas y ni canciones de despecho.
Luego de bajarme de ese carro, me dejé llevar por la emoción y me enamoré de Ulises. Literal, era un Mustang GT rojo, llamativo, ruidoso y con más caballos de fuerza que sentido común.
Al principio desarrollé adicción a la adrenalina de no saber si llegaría viva al final de la avenida. Luego, cuando la emoción se fue diluyendo por los ductos del aire acondicionado del carro, pude ver lo de este guapo noviecito era pura “capota y pintura”. Gastaba más gasolina que Daddy Yankee en sus tiempos y me daba problemas cada dos semanas.
Yo, que pensaba que lo moderno era mejor, terminé extrañando a mi Corolla fiel, con su tapicería rota, pero con su motor estable.
Hoy ando soltera, pero no a pie. Y cuando el amor toque a mi puerta de nuevo, me encargaré de estudiar su millaje con el dueño anterior y pedir garantía extendida.
