La videollamada


Mi nieta, el otro día, cogió mi teléfono y llamó a su papá por videollamada. Eso fue domingo. El lunes estoy llamando a mi hija y no me contesta, así que preocupada decido llamar a mi yerno y como yo siempre tengo en las llamadas salientes y entrantes, el mismo grupo de amistades y familiares, me voy derechito a “llamadas recientes” y le doy a la última llamada realizada (que fue la que hizo mi nieta en video). No me di cuenta y me puse el teléfono en el oído. Contesta y me dice: Pero, Carmen, no te veo.
Yo no entendí lo que me quiso decir, así que me quito el teléfono de la oreja y miro la pantalla. Ahí me vi, con el rolo en la pollina y con mis dos papayas sin brasier -porque me iba a entrar a bañar cuando hice la llamada-. solté el teléfono por instinto y eché un grito.
Desde ese día no lo puedo mirar a la cara del bochorno.


Carmen N. 68 años
Las Piedras, P.R.

¿Quieres participar en nuestra revista? ¡Esta es tu oportunidad!

Envía tu bochorno a josefina@gdvevents.com con tu nombre real, seudónimo o anónimo y será publicado en la siguiente edición.

Todos los escritos serán evaluados y corregidos -si es necesario- en sintaxis y ortografía.

Conviértete en una parte importante de esta gran familia de colaboradores.