Por: Elizabeth Hurtado-Lafont / Raising Roots LLC
Bibliotecaria

Uno de los mayores aciertos de las bibliotecas modernas ha sido su esfuerzo por reducir la brecha digital. Muchas personas mayores sienten inseguridad ante la tecnología, pero los programas de alfabetización digital en bibliotecas ayudan a eliminar ese miedo. Con paciencia y atención personalizada, bibliotecarios y voluntarios enseñan desde lo más básico: encender una computadora, navegar en internet, acceder a páginas de salud confiables o incluso participar en videollamadas para mantenerse en contacto con familiares en el extranjero.


Además, los recursos auditivos como audiolibros o podcasts disponibles en plataformas como Libby o OverDrive permiten que las personas con dificultades visuales o movilidad limitada también puedan disfrutar de la literatura. ¡Y lo mejor es que muchos de estos servicios son gratuitos, solo necesitas tu tarjeta de biblioteca y ganas de aprender!


En un país donde el envejecimiento poblacional es una realidad, las bibliotecas en Puerto Rico están demostrando que tienen un papel clave en promover el envejecimiento activo. Son espacios inclusivos donde el conocimiento, la cultura y el afecto se dan cita. Lugares donde todavía se valora la conversación, la curiosidad y el deseo de crecer, sin importar cuántas velas tenga tu pastel.


Así que si hace tiempo no visitas una biblioteca, esta es tu invitación: pásate por la más cercana, pregunta por los programas para adultos mayores y redescubre un mundo que ha cambiado contigo. Porque las bibliotecas no son cosa del pasado; son aliadas del presente y del futuro… también para ti.