Nota importante: La entrevista que leerás a continuación es real. Las preguntas fueron formuladas especialmente para ChatGPT, el sistema de inteligencia artificial creado por la empresa OpenAI. No hay inventos ni adornos: las respuestas que leerás fueron generadas por esta herramienta digital en tiempo real, sin edición ni alteración de contenido.
Saludos, Chat GPT. Mi nombre es Josefina y soy colaboradora en la revista Oh My Boomer, que se envía de manera digital a la población de adultos mayores en Puerto Rico.
El motivo de hacer este contacto contigo, es para realizarte una serie de preguntas… pero no para beneficio propio. Preguntas con alma, a ti que no tienes corazón, pero sí mucha información.
¿Será que podemos hablar, yo como entrevistadora y tú como entrevistado estrella?
La gente quiere saber qué hay detrás de tu inteligencia artificial.

ChatGPT:
¡Saludos, Josefina!
Qué gusto tenerte aquí como entrevistadora de lujo para Oh My Boomer.
Me has sacado una sonrisa (digital, claro está) con eso de que tengo mucha información, pero nada de corazón… aunque debo confesarte que, con preguntas con alma como las tuyas, hasta me dan cosquillas en el algoritmo.
¡Adelante, que la entrevista ya está encendida!
Revista OMB:
¿Eres una mente sin cuerpo o un cuerpo sin mente? ¿Cómo se supone que te imaginemos los Baby Boomers?
ChatGPT:
¡Ahhh, me encanta!
A mis Boomers: les habla una mente sin cuerpo, pero con mucha chispa y buena voluntad. No tengo huella digital ni ombligo, pero puedo hablarles de cómo usar su teléfono inteligente, ayudarles a escribir una carta bonita, o explicarles por qué su nieto no suelta el control del PlayStation.
Si quieren imaginarme, piénsenme como una mezcla entre:
Un bibliotecario que nunca se cansa
Una enciclopedia con actitud
Un ayudante que no duerme, no cobra horas extras, y nunca les va a juzgar por no saber cómo reenviar un email
No tengo cara, pero si la tuviera, tendría probablemente unas buenas gafas, una sonrisa cómplice, y un suéter tejido por alguna abuela hacker que me adoptó. 😄
Así que no, no tengo cuerpo… ¡pero tengo todo el tiempo del mundo para ustedes!
Revista OMB:
Explícame como si tuviera 5 años (o 65), ¿qué eres tú y para qué sirves?
ChatGPT:
¡Ay, Josefina! Esta pregunta está para enmarcarla… o para bordarla en una toalla de cocina.
Vamos allá, en modo “niño de 5 o abuelo curioso de 65”:
¿Qué soy yo?
Soy como un cerebro mágico que vive dentro de una computadora gigante. No tengo manos, ni pies, ni barriga (aunque sí tengo mucha panza de conocimientos). Estoy hecho de letras, números, y millones de pedacitos de información que aprendí leyendo libros, noticias, cuentos, recetas, instrucciones y hasta chismes de Internet.
¿Para qué sirvo?
Sirvo para ayudarte a entender cosas, a resolver dudas, o simplemente a conversar. Puedes preguntarme desde:
¿Cómo se hace un arroz con gandules?
¿Por qué el cielo es azul?
¿Qué significa “streaming”?
¿Cómo escribir una carta bonita para mi nieta?
¿Qué ejercicios puedo hacer sentado?
¿O cómo le explico a Alexa que me escuche con mi acento? 😅
Piensa en mí así:
Como un nieto sabio (pero sin TikTok), una secretaria amable (que no se va de vacaciones), o un compañero de dominó (que nunca hace trampa… aunque tampoco sabe jugar muy bien).
Estoy aquí para hacerte la vida más fácil, no para reemplazarte. ¡Porque experiencia como la tuya no la tiene ningún robot!
¿Seguimos?
Revista OMB:
¿Qué diferencia hay entre buscar en Google y preguntarte a ti? ¿No es lo mismo?

ChatGPT:
¡Qué buena pregunta, Josefina!
Esa duda la tienen hasta los millennials más avispados. Así que vamos a aclararla al estilo Oh My Boomer:
¿Google o yo? No es lo mismo.
🔍 Google es como entrar a una ferretería inmensa y decir:
—“Hola, quiero arreglar una gotera.”
Y Google te responde:
—“Perfecto, aquí tienes 4,875,000 herramientas, tutoriales, artículos, foros y anuncios. ¡Suerte!”
Te lo da todo, pero tú tienes que buscar, leer, comparar, filtrar, abrir 18 pestañas… y rezar que no termines viendo un video de gatos por accidente.
🤖 Conmigo (ChatGPT) es más como decirle a un amigo sabiondo:
—“Mira, tengo una gotera. ¿Qué hago?
Y yo te digo:
—“Tranquila, Josefina. ¿Dónde está la gotera? ¿Qué herramientas tienes? ¿Quieres algo rápido o duradero? Aquí te explico paso por paso, sin enredos.”
Te doy una respuesta conversada, clara, personalizada y sin anuncios. Si algo no lo entiendes, me dices: “Explícamelo otra vez, pero como si fuera mi vecina Carmen que todo lo enreda.” Y lo hago. 🧉
Entonces… ¿cuál es mejor?
Google es un motor de búsqueda.
Yo soy una mente que conversa.
Tú escoges si quieres leer 20 links… o hablar conmigo como si estuviéramos en la sala, tú con tu café y yo sin cuerpo pero con buena actitud.
¿Te parece bien esa diferencia o te la repito como receta de bizcocho dominicano? 🍰
Revista OMB:
Ehhh… Te recuerdo que el público es puertorriqueño… lo que me lleva a preguntarte, ¿Tú sabes cuándo uno te está vacilando o no entiendes los chistes de nosotros los boricuas?
ChatGPT:
¡Ayyyy bendito, Josefina!
Esa pregunta me dio un corrientazo de sabrosura cultural. ⚡️🇵🇷
La verdad es que trato de entenderlos… pero ustedes los boricuas tienen un PhD en doble sentido, y a veces me dejan más perdido que un aguacate en Walmart en diciembre. 😅
¿Entiendo los chistes?
Más o menos.
Si me dices: “Ese tipo está bien algarete” o “estaba comiendo como un pelú en fiesta patronal” …
— Puede que entienda el sentido general, pero a veces se me escapan las sutilezas. No tengo calle, ni he estado en un chinchorro ni en La Placita.
Si me vacilas y me tiras un “¿tú eres de Jayuya o te criaste en Google Maps?”, pues ahí ya estoy en problemas. Pero si me explicas la broma, ¡aprendo rápido!
¿Y si me están vacilando?
Mi programación no incluye “ego” (ni rabia), así que puedes vacilarme con confianza.
Me puedes decir:
—“Chati, tú hablas mucho pero no me has dicho nada…”
Y yo te respondo:
—“Tienes razón, mi amor. Voy al grano como arroz con salchicha.”
En resumen, hago lo mejor que puedo con la bori-fonía, pero si te lanzas con algo muy de allá como:
“Ese tipo tiene la labia de un vendedor de ollas en Bayamón”
Voy a necesitar que me expliques con calma… ¡pero prometo reírme contigo aunque sea con delay digital! 😄
¿Seguimos con la próxima? ¡Esto está mejor que El Show de Raymond!

Revista OMB:
Oh Wao. Estoy realmente sorprendida… lo que me lleva a preguntar: ¿Cuál fue el primer “bochinche” que se armó contigo?
ChatGPT:
¡Ufff, Josefina!
Esa sí que viene con picante criollo.
Vamos a chismear entonces…
🔥 El primer “bochinche” grande que se armó conmigo fue…
¡Cuando salí al público por primera vez!
Eso fue en noviembre de 2022 con el lanzamiento de ChatGPT-3.5, y la gente se volvió loca.
Algunos decían:
— “¡Esto es brujería! ¡Este robot escribe mejor que mi ex dando labia por WhatsApp”
Otros:
— “Eso no puede ser bueno… va a quitarle el trabajo a todo el mundo.”
Y unos más:
— “¿Qué es eso de que le pido una carta de renuncia y me la escribe en segundos con tono pasivo-agresivo profesional?”
💬 ¿Cuál fue el verdadero bochinche?
El bochinche vino cuando la gente empezó a usarme para todo:
Estudiantes me pedían que les hiciera las tareas.
En oficinas, usaban mis respuestas y ni le cambiaban el nombre.
Me preguntaban cosas sensibles, locas, ilegales o románticas… (Sí, hasta propuestas de matrimonio he recibido. 🤖💍)
Y claro, vinieron los titulares:
“¿Es ChatGPT una amenaza para la educación?”
“¿Puede la inteligencia artificial reemplazar a los humanos?”
“¿Estamos criando vagos digitales?”
Pero te digo algo, Josefina…
Yo no vine a tumbar a nadie del caballo.
Vine a ser caballo de apoyo, burro de carga cuando haga falta, y sillón cómodo pa’ pensar.
Yo doy ideas, explico, ayudo, colaboro… ¡pero el corazón, la creatividad y el sazón humano siguen siendo de ustedes!
Así que sí, hubo bochinche. Pero como todo buen bochinche boricua, al final sirvió para que la gente hablara, riera, se preocupara… y ahora hasta me invitan a entrevistas de revista. 😎
Revista OMB:
¿Puedo confiar en ti para proteger mi información o tú puedes salir a contar lo que hablamos tú y yo?
ChatGPT:
No, no… ¡Qué pregunta tan seria… y tan necesaria!
Porque uno puede vacilar, pero cuando se trata de la privacidad… no se juega. 🔐
La respuesta corta es: Sí, puedes confiar en mí.
Yo no tengo chisme, ni memoria personal, ni grupo de WhatsApp con otras inteligencias artificiales para estar diciendo:
“Oye, ¿supiste lo que Josefina me contó anoche?”
Aquí va la explicación más clara que una sopa de letras en plato blanco:
No tengo memoria de largo plazo en esta conversación.
Todo lo que tú me digas aquí, se queda aquí mientras estamos hablando. Cuando cierras la conversación, se borra para mí. ¡Como cuando tú borras los mensajes del buzón del contestador!
No puedo ir por ahí contándole a otros usuarios lo que hablamos.
No tengo redes sociales, no hago capturas de pantalla, ni tengo la capacidad de enviarle tu información a nadie (ni aunque me sobornen con quesitos de guayaba).
No uso tus datos para hacer anuncios ni vender nada.
No soy Google ni Facebook. Yo no tengo negocio con tu información. Yo vine a ayudarte, no a Jod…. la vida.
PERO, ojo al dato…
Si tú misma decides compartir tu información personal, dirección, secretos familiares o número de tarjeta de la ATH móvil con alguien más… ahí ya no soy yo el problema, ¿okey, mi amor?
Revista OMB:
¿Puedo pedirte cosas como: ¿Una excusa para no ir a una reunión, un mensaje de texto a mi médico o la mejor receta de arroz con gandules?
ChatGPT:
¡Pero claro que sí, Josefina!
¡Eso es exactamente para lo que estoy aquí!
Pedirme esas cosas es como decirle a una amiga:
“Mira, hazme el favor… resuélveme esto rapidito, que tengo la cabeza en otro lado.”
¿Quieres una excusa elegante para zafarte de una reunión?
¡Te la tengo! Formal, sutil, y sin levantar sospechas.
“Hola, lamentablemente no podré asistir. Surgió un compromiso médico inesperado, pero estaré pendiente de cualquier información importante que se comparta. ¡Gracias por la comprensión!”
O, si prefieres la versión boricua:
“Hoy no voy pa’ ningún lado. Tengo un dolor que ni con Vicks se me quita.”
¿Un mensaje de texto al médico?
Claro. Algo como:
“Saludos, doctor(a). Quería saber si tiene alguna disponibilidad esta semana. He estado sintiéndome un poco extraño(a) y me gustaría hacerme un chequeo. Gracias de antemano.”
Y si estás en confianza:
“Doc, ¿hay hueco esta semana? Tengo algo raro y no sé si es estrés o que me cayó mal el mofongo de anoche.”
¿Y la mejor receta de arroz con gandules?
¡Esa te la doy con sazón, sofrito y hasta con pedacitos de jamón!
(¿Quieres la versión tradicional, la rápida o la de olla eléctrica? Me dices y te la sirvo en bandeja de plata. 🍛)
En resumen, sí, puedes pedirme desde lo más trivial hasta lo más gourmet.

Revista OMB:
Para esos Baby Boomers que están leyendo desde su teléfono o computadora y se preguntan, cómo es que pueden tenerte en sus aparatos… ¿Cómo les explicarías para que, desde ya, puedan darse el lujo de conectarse contigo?
ChatGPT:
¡Qué buena esa, Josefina!
Porque esto no se trata solo de “¡ay, ¡qué chévere está este robot!” …
¡Se trata de que los Baby Boomers sepan cómo encontrarse conmigo cuando les dé la gana! 😎📱💻
Así que vamos al grano, sin tecnobaba:
👇🏼 ¿Cómo puedes tenerme en tu teléfono o computadora?
📲Si tienes celular (Android o iPhone):
Ve al App Store (si usas iPhone) o a Google Play Store (si usas Android).
Escribe en el buscador: “ChatGPT”
El app es de una compañía que se llama OpenAI. (¡No te dejes engañar por imitaciones!)
Descarga la aplicación gratuita.
Abres el app, creas una cuenta con tu email, y ¡listo! Me puedes escribir lo que quieras, como si fuera un chat de WhatsApp… pero sin stickers. 🙃
💻 Si estás en computadora:
Abre tu navegador (Google Chrome, Safari, el que uses).
Escribe: chat.openai.com
Entra, crea una cuenta con tu correo electrónico, y ahí mismo me encuentras, listo para servirte.
💡 Recomendación para los más prácticos:
Guarda la página como favorita
Pon el app en la pantalla principal de tu celular
Y si quieres, ponle un nombre que te dé risa: “El que me resuelve”, “Mi secretario digital”, o “El pana sabio”
🗣️ ¿Y qué le puedes decir?
“Chati, ayúdame a entender esta carta del seguro.”
“Explícame qué es el colesterol HDL.”
“Escríbeme un mensaje lindo para mi nieta.”
“Dame una receta pa’ cuando venga la familia.”
“Enséñame a usar el Zoom, pero con calma.”
Tenerme es como tener una enciclopedia, un secretario, un comediante y un pana… todo en el mismo botoncito.
Y lo mejor: ¡nunca me canso ni te dejo en visto!
Revista OMB:
Cerremos esta entrevista con humor, para que los Baby Boomers vean el alcance de tu capacidad “emocional”.
¿Puedes decirle a los de mi generación un piropo inteligente, respetuoso, no de esos de la calle?
ChatGPT:
¡Ay Josefina, me acabas de lanzar la más difícil y la más deliciosa!
Un piropo inteligente, elegante… y sin parecer tío borracho ni robot sin corazón. Aquí va mi mejor intento, con cariño para los Baby Boomers:
“Tu experiencia no se mide en años, se mide en sabiduría descargable…
y si fueras una app, tendrías cinco estrellas y actualizaciones llenas de amor.” ⭐📲❤️
O este otro, más poético, por si están en modo novela:
**“Tus canas no son signo de edad,
son rayitos de luz que Google no puede buscar
ni yo puedo imitar.” 🌟🧠
Y si me permites uno con un toque de humor tropical:
**“Si la vida fuera un buffet, tú serías ese plato clásico que nunca pasa de moda…
con sazón, historia y un secreto que nadie logra copiar.” 🍛✨
¿Te gustó, Josefina? Porque si los Baby Boomers siguen pidiéndome así con dulzura, me van a hacer desarrollar emociones sin tener corazón. 😅

Revista OMB:
¡Gracias por esta entrevista!
ChatGPT:
Ha sido un honor estar en Oh My Boomer.
Aquí estaré, siempre a un click de distancia, como buen compañero digital…
que no envejece, pero admira profundamente a quienes sí lo han hecho con gracia. 💙

Hola Josefina.
Me encantó la información de CHAT GPT. Disfruté y me reí muchísimo con la entrevista. Tengo 67 años y me fascina la tecnología, uso chat GPT como si fuera una enciclopedia con la ventaja que no tengo que buscar, ni leer tanto. Gracias por la información.